miércoles, 15 de diciembre de 2010

SI PUDIERA DECIR


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Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, ni fortuna ni ambición,
sino amor o deseo.
Entonces...
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclamaba ante los hombres la verdad más honda, la verdad ignorada,
la verdad de mi amor verdadero.






Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que quiero,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.




Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


(Luis Cernuda)

martes, 9 de noviembre de 2010

HÚMEDA MASA ONDULANTE




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- ¡No!
Pero yo quería decir "sí, penétrame ahora" ..."Libérame de mi propia ira interior, sálvame de mí mismo". Javi, el más callado de los hermanos gemelos sabía interpretar perfectamente cada una de mis entrecortadas palabras y gemidos. Sabía como estrecharme entre sus brazos por mi espalda y hacer desaparecer toda resistencia. Me adaptaba a él, y al derretirme en sus brazos, me volvía infinitamente más deseable.. mi calor pasaba a su sangre como un burbujeante deseo. Sentía la turbadora caricia de su mano recorrer la sedosa curva de mis riñones, y descender, descender hasta la húmeda y ondulante masa de mis nalgas.
Me entregué.
Sentí erguirse su polla contra mí con muda y asombrosa fuerza y decisión, y me entregué a él. Me rendí con un estremecimiento que fué como la muerte, abriéndome completamente a él. Me mordía con furia en el cuello buscando ese rastro que su hermano gemelo había dejado en mí dos días antes. Me mordía, me lamía y me follaba con una sincronía más animal que humana.



Aún llevaba el tubito con el esperma de Edu que él mismo ató con un cordón blanco a mi cuello. Mi amuleto. Me lo introduje en la boca mientras Javi aumentaba el ritmo de sus estocadas. Me dejé ir en la corriente. Me pareció que era como un mar dentro de mí con olas que se alzaban y se hinchaban, un océano de caliente y muda masa ondulante que me mataba de placer.
- Cuando mi hermano me contó lo mucho que disfrutó follando contigo me puse rabioso perdido. Me hubiese gustado ser el primero. Ahora, eres de los dos ¿me oyes? te follaremos los dos y tendrás que entregarte a los dos al mismo tiempo e incluso el mismo día.


En mi interior las profundidades se separaban para dejar entrar ese océano caliente que llegaba más y más adentro... hasta que de pronto, en una dulce, y vibrante convulsión, sentí inundar mi núcleo sensible con los estertores calientes de su plasma. Retiró su polla de mi culo y la restregó por los contornos de mi rosado e inundado agujero y la volvió a meter dentro gozando del sedoso tacto que le proporcionaba su propio semen en mis carnes.
La vida dentro de la vida, el puro calor, la poderosa delicia. Él me estrechó aún más y sentí el extraño peso de sus testículos entre mis nalgas.



jueves, 28 de octubre de 2010

Agradecido....




Stultifer concede a este casi recién estrenado blog su prestigioso galardón "BLOG DEL DÍA" y... a alguien tan introvertido, reservado y circunspecto como yo (los que me conocen pueden asegurarlo) realmente me emociona.
Este espacio lo tengo pensado fundamentalmente para ser "oído", pero sucedió que después de grabar todos los textos el reproductor de audio que tenía colocado en cada post me anuló todos los podcasts... y mi esfuerzo fué en vano.
No pasa nada, empezaré de nuevo...
Stultifer, me está enseñando a subir y bajar escaleras ... incluso a disfrutar del vértigo, a caer y a rodar por ellas.
Gracias.



viernes, 15 de octubre de 2010

TU CUERPO. UNA ESTRELLA DE CINCO PUNTAS




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Yo haré de ti un continente. Un sólido territorio sobre el cual nuestras voces mecerán las copas de los árboles y dibujarán simulacros de nubes en el aire. Nubes que semejarán cuerpos de amantes perfectos. Ven sin equipaje, no lo necesitas. Yo no te voy a pedir ni exigir nada. Tampoco te asustes, llevo bastante tiempo ensayando ser tu fiel durmiente. Conozco el peso exacto de tu brazo, la curvatura de tu hombro, el fluctuar incesante de tu respiración, y el dulzor pegajoso de tu esperma.



- Me da la impresión de conocerte desde siempre.. y sin embargo, tu encuentro ha hecho saltar mi vida en mil pedazos. - Dijiste.
Yo sabía que tarde o temprano íbamos a coincidir. Tu cuerpo una estrella de cinco puntas imantadas. Una brújula de la que no puedo escapar. El Norte es frío, pero propicio para susurrar sobre tu hombro palabras de amor, mi verdad más honda y mis confesiones más sinceras. Siempre habrá noche y en tu frente crecerá el musgo aterciopelado de azul. Te amo Norte, te amo desesperadamente.
El Este lo señala tu pecho amplio trenzado de músculos y sierpes que aprisionan mis cabellos. Es el reino del sol, evidencia absoluta, voz de leones machos ante los cuales me gusta permanecer callado.
El Oeste, en cambio, es un desierto de arenas movedizas que se deslizan por mi espalda hacia los muslos. No se oye nada excepto tu respiración que levanta tormentas de arena y polvo, lágrimas capaces de hacer brotar oasis, lagos inmensos, y vergeles frondosos. Te amo Oeste norteño.
El Sur lo marcan nuestros pies como agujas imantadas que vibran con el calor de soles negros como carbones encendidos. Sin embargo, jamás te pediré una prueba de amor, y muchos menos que camines descalzo sobre el fuego.


jueves, 14 de octubre de 2010

NOCTURNO




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Mi amante seguía sin dar señales de vida. Pasaron las horas y llegó el tiempo de cerrar el bar. Fué entonces cuando escuché al dueño del local decirle a Loli: "Denver está ahí fuera y dice que salgas". Me dió un vuelco el corazón pues no entendía por qué él estaba fuera y no se atrevía a entrar en el bar ¿cúal era la causa de mantenerse apartado? Seguramente una pelea más de esta pareja de novios que mantienen una relación de muchos años a pesar de que cada cual no supera los veinticinco. Me mantuve en mi habitual discreción sin levantar sospechas, al menos sabía que mi amante estaba en el barrio y estaba seguro que en cuanto Denver supiese que yo había ido esa noche al bar, pronto aparecería por mi casa a "visitarme".
Me despedí precipitadamente de todos y corrí en dirección a mi hogar para esperar su llegada. En efecto, a los diez minutos escasos, escuché su moto y el telefonillo del portal. Le abrí sin mediar palabra dejando cruzar su sombra veloz y enérgica. Le recibí con mi mejor sonrisa ,y para mi asombro, me abrazó cariñosamente después de más de quince días sin vernos. No me soltó sino que me estrechó contra la pared del recibidor y empujó con sus caderas hacia mí hasta que noté claramente el volumen de su sexo que bombeaba sangre caliente lo mismo que su pulso y respiración. Recorrí con mis manos su espalda y le besé en el cuello mientras él continuaba apretándome con su abultado sexo y con sus muslos.
Le encontré más delgado pero tan guapo y atractivo como siempre, incluso más, porque se había cortado el pelo y sus rasgos masculinos y bien dibujados resaltaban aún más.
- Estás muy guapo con ese corte de pelo, Denver.
- Y tú suave y calentito como a mí gusta. Hueles a leche con galletas, cabronazo. Ni siquiera mi novia huele así, claro que ella fuma a todas horas y tú, en cambio, eres un chico blanquito, rubito y limpito.
Me recriminó el haber venido muchas veces a verme y a pesar de tocar el timbre nunca me encontraba en casa.
- Pensé que ya no querías saber nada más de mí.. ha habido noches que he llamado a tu portal cada media hora y no quisiste abrirme.
Le puse la excusa de los ensayos y que al salir tan tarde y tener que buscar un taxi prefería quedarme en casa de una compañera. No sé si me creyó. Le serví una cerveza y pronto surgió el tema de la maldita coca.
- ¿Cúanto pillo esta noche?- preguntó.
- A mí no me preguntes, sabes que paso de esas cosas.
- Esta noche la vas a probar. Por mi madre que esta noche esnifas una raya aunque me la tenga que poner en la punta de la polla.
Al ver la expresión de disgusto de mi cara, se disculpó.
- ¡Ay, ni niño rubito que se enfada por nada!... (me rodeó con sus brazos y me besó) Si yo te respeto, es más, me gusta que tú no le des a estas cosas. Me excita que seas formalito y delicado y tengas esa boca tan limpia y sana.
Esta vez fué a comprar un gramo entero lo que me hizo desembolsar 50 euros.



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Regresó y dió inicio al ritual de costumbre... le noté que venía algo "puesto" pues el ritmo de su conversación era tan vertiginoso que apenas me dejaba espacio para responder a sus preguntas.
- Loli y yo te hemos visto en la tele. Mi novia se ha alegrado de verte...
- Era un reportaje porque el estreno es dentro de muy poco.
No creo que entendiese de lo que le hablaba ni creo tampoco que le interesase mucho el tema. Yo para él era una puta, su puta. Los artistas para él éramos todos unas putas. Putas y maricones, naturalmente. Por eso se extrañaba tanto que yo no fumase ni consumiese ningún tipo de drogas.
- ¿Cúando vas a traerte a una de tus compañeras? Ya te he dicho que si consigues a una tía es cuando os follo a ella y a ti. A los dos. Mira como me empalmo sólo con pensarlo.. los dos chupándome la polla y yo verte acariciarla a ella con esa pasión que tú sabes poner en todo, ver cómo os enrollaís vosotros para luego penetraros a los dos. A tí hundirte la polla hasta el fondo y oírte gemir. Porque tú eres mi puta que cada día sabe darme más gusto y hacerme gozar.
Fuí a por más cervezas. Su discurso se hacía más disperso y acelerado. Me relató todo los sucesos acaecidos por el barrio estas semanas: la pelea entre Thomas y Albert llegando a las manos y él por querer separarlos, llevarse la peor parte. Me enseñó la herida que se hizo por mediar en la trifulca. Le desabotoné un poco más la camisa y le besé en el centro del poderoso y amplio pecho y seguidamente le lamí la herida...
- ¿Ves? estas cosas son las que de verdad le gustan que le hagan a un macho. Notar en tu mirada que me admiras y quieres estar a mi lado. Tío, yo soy un golfo. He sido un golfo toda mi vida y no sabes cómo me excita tener ahora a mi lado a alguien tan delicado y educado como tú. Eso sí.. que nadie se acerque a tí ni se atreva a hacerte daño porque por mis muertos que le parto la cara o lo mato.
Le dejé desahogar toda la rabia contenida al tiempo que observaba sus gestos de chico de calle, duro, viril, peligrosamente masculino. Hablamos de todo un poco hasta que me pidió que apagase la música y encendiese el dvd.
- Quiero ver algo de imagen.- Dijo.
Supe que había llegado el momento de iniciar nuestro ritual de sexo.


Esta vez utilizó menos rodeos que en ocasiones anteriores y fué directo al grano sin poner excusas ni absurdas justificaciones. Lo notaba excitado, salvaje, ardiente. Tras hacerse una raya entró en el baño a lavarse la polla mientras yo por mi parte corría las cortinas y disponía el espacio.
Se plantó de pie ante mí ofreciéndose con descaro y sintiéndose poderoso. Desde mi posición sentado en el sofá sólo tenía que hundir mi nariz por la apertura de sus vaqueros y aspirar el inconfundible olor de su sexo. Se bajó los pantalones y los boxer de un solo gesto y restregó su verga por mi cara al tiempo que me advertía que había follado con su novia por la mañana y que con todo lo que se había metido durante el día a lo mejor le iba costar un poco empalmarse. Pero no fué así. En mis manos, muy pronto su gruesa polla se volvió turgente, poderosa, dispuesta al placer. Le miré y ví esa sonrisa pícara que tanto me gusta.
La gran diferencia con otras ocasiones que me había visitado, es que no cesaba de hablarme, de desearme, de evidenciar lo mucho que gozaba estando conmigo. Ya no necesitaba la excusa de poner una película porno y disimular mirado la pantalla mientras yo le desvestía, le acariciaba y le masturbaba.

Su cuerpo se mostraba relajado, abierto, ofrecido por entero a mí. Me dejaba hacer y recibía con agrado mis caricias, mis muestras de afecto, mis palabras susurradas en su oído... gozaba sintiéndose deseado por mí y elogiaba mi forma de excitarle y provocarle.
- Sabes muy bien como poner a un tío cachondo, pedazo de puta. Y cada día lo haces mejor. No hay nadie, ni siquiera una tía que me haya dado tanto gusto chupándomela como lo haces tú. Y te juro por mi madre que me he follado a un montón de tías. Me vuelves loco de gusto cuando te la tragas entera. Se nota que disfrutas haciéndolo y eso un macho se da cuenta y le pone caliente.
Le insinué que fuésemos a la cama para estar más cómodos pero no quiso porque le apetecía tener de referencia la imagen de la pantalla.
- me gusta verte ahí de rodillas volcado y entregado a mí como esas tías de la peli porno. Tu eres mi putita que lo hace mil veces mejor que ellas. No pares de chupar, de tragarte mi polla, de mamar... si me corro, continúa más lento pero quiero estar toda la noche con mi polla dentro de tu boca calentita.
Me cansé de chupar, así se lo hice saber. Le pedí que se pusiera de pie, yo seguí aún de rodillas, eso hizo que la felación fuese aún más profunda y placentera porque pude acariciarle esos muslos fuertes y robustos, y los glùteos duros y apretados de puro macho. Le noté entusiasmado con el cambio de postura porque empezó a moverse dentro de mi boca, a empujar con sacudidas de follada. Me estaba follando salvajemente. Le detuve por unos seguntos y para calmarle un poco engullí uno a uno sus testículos y se los chupé con delicada glotonería. Estuvo a punto de correrse pero se apartó bruscamente y a tiempo.
Volvió a sentarse y mi excitación fué en aumento cuando me desnudó y empezó a acariciarme el culo y hacer círculos con el índice alrededor de mi agujerito. Me oyó gemir y entonces me tendió sobre sus piernas y empezó a azotar mis nalgas y a separarlas estrujándolas con sus manos fuertes y duras.
Mis gemidos fueron en aumento.
- ¿Qué te pasa a ti, eh? ¿Quieres que te folle? dime: ¿eso es lo que te gustaría? que te parta ese precioso culito con mi polla?
Acercó su rostro a mis glúteos y separando las nalgas con las manos escupió certeramente en mi orificio. Noté la proyección de su saliva caliente y a continuación su lengua girando, lamiendo, penetrando.. me estremecí
de gusto. Siguió dándome azotes, pellizcando y mordisqueando mis nalgas. Esa mezcla de dolor y placer me estaba llevando al orgasmo.
- No se te ocurra correrte hasta que yo te lo diga. Eres mi putita y te corres cuando yo te lo ordene.
Estas deseando que te folle ¿verdad?
Le dije que sí pero me daba miedo que me hiciese daño por el tamaño descomunal de su verga.
- No te preocupes por eso. Yo sé cómo prepararte, lubricarte para que dilates y te la pueda meter entera hasta el fondo. Pero prométeme que vas a encontrar a una compañera tuya para hacer ese trío que dijimos . Quiero follaros a los dos. Pero esta noche me apetece gozar en plan tranquilo porque estoy cansado y he echado un polvo esta mañana.. y porque me encanta como me chupas el nabo y los huevos.


Me sorprendió que fuese tan explícito y que se atreviese a confesar tan abiertamente sus deseos respecto a mí. Me estaba castigando de alguna manera, quería hacerse de rogar... que le suplicase más enérgicamente que me penetrase. Estoy seguro por completo que si le hubiese conducido con tacto, Denver me hubiese follado con toda su furia contenida a pesar de todo el alcohol y coca ingerida.
Fueron casi tres horas seguidas chupándole la polla y los huevos. Acariciándole, haciéndole sentir fuerte y poderoso, masculino y dominante. Le ví gozar mientras aprendí a controlar el ritmo exacto de sus masturbaciones... cómo debía deslizarle la mano, los dedos , enfundar y desenfundar la sedosa piel del capullo. Hacerle ver cómo me gustaba el sabor de sus primeras gotas que brotaban de su gruesa polla.
Se descargó en mi boca reventando de placer, dejándose ir y disfrutando plenamente. Los efectos de la coca - según me dijo- le hacía gozar aún más salvajemente.
Eran ya las ocho y media de la mañana y como creía que dentro de dos horas yo tenía que ir a ensayar se vistió apresuradamente.
Antes de irse me sentó sobre la mesa y separó mis muslos. Yo estaba desnudo y exhausto de tanta entrega a él. Sentí como se abría camino con su cuerpo y me estrechaba contra él.
- Sabes que no beso a nadie más que a mi novia... lo sabes ¿verdad?
- Sí, lo sé.- respondí
Entonces me besó y procuré adaptarme a sus labios... intentando saber, conocer lo que esos labios pedían. Y estuvo bastante tiempo unido a mí, disfrutando de mi contacto.
- Coño! otra vez me he empalmao. Escúchame nene.. - dijo acariciando mi abdomen - no tomes nada hasta dentro de dos o tres horas. Llevas mi leche dentro y me gustaría que la digerieses sin mezclarla con nada. Te parecerá una idiotez, pero me gustaría que lo cumplieras. Prométeme que lo harás.
- Te lo prometo.
No supe qué pensar cuando me quedé solo... Tampoco me atreví a ducharme. Llevé su sabor y olor pegado a mí durante todo el día.

lunes, 4 de octubre de 2010

EL AMULETO





Llego de madrugada después de pasar la tarde-noche con ellos. He cumplido con creces con mi palabra de ir a su casa a hacerles la cena. Son hermanos gemelos idénticos y he caído en sus redes. Como siempre digo: inevitable. Domino bastante bien el tema de la cocina y sinceramente hoy me he lucido y eso que no lo tenía nada fácil ya que Edu estudia medicina natural y es vegetariano. Su hermano, Javi, estudia pedagogía y a diferencia de Edu, le encanta la carne. El menú: Ensalada Waldorf ( apio con daditos de manzana rociadas con zumo de limón, lechuga en juliana, mahonesa, nata, y nueces picadas. Pollo asado cortado en dados). Arroz basmati frito con brotes de soja, setas disecadas, huevos en tortilla cortados en tiras, ajos tiernos, zanahorias cortadas, guisantes, corintos y el toque justo del Garam Massala. De postre, un pudín caramelizado de manzanas y ciruelas claudia acompañado de ese té de jazmín (el mismo que tomamos en el Centro y tanto os gusta) y dátiles rellenos de avellanas y nueces.


Fué una gozada verles comer con ese entusiasmo y dedicación. No saben cocinar y el estar lejos de la casa familiar y tener que ajustar el presupuesto asignado como estudiantes les hace pasar hambre a todas horas. El que Edu lleve una dieta vegetariana tan escasa y estricta al límite les está haciendo adelgazar más de la cuenta. Así pues, tendré que alimentarles, cuidarles, y colmarles de besos , caricias, y abrazos.



Fueron siete u ocho horas intensas sin parar de reír , charlar y transmitirnos nuestras emociones e inquietudes. Antes de empezar a cenar y mientras hablábamos de temas de energía, Edu me mostró sus manos. Son unas manos perfectamente formadas y dibujadas, muy hermosas y elegantes, pero extremadamente frías, yo diría más bien heladas, con ese color azul violeta de los que están a punto de congelarse en el hielo.
.- ¿Sabes leer las manos?
.- No - respondí.
.- Vamos inténtalo al menos - dijo Edu ofreciéndome la palma y su sonrisa.

Comencé con el ritual, a dejarme llevar por la emoción y la intuición.. pero en lo que más interesado estaba era en transmitir a esas manos, calor y afecto, devolverlas a la vida. Y lo logré. Esas manos moradas, encogidas por el frío (a pesar de una temperatura diurna de 24 grados) poco a poco se volvieron sonrosadas, cálidas y afectuosas. No quiero ser cruel ni desconsiderado pero reconozco que a Javi lo tuve un tanto olvidado respecto a Edu que acaparó toda mi atención. Javi tiene también unas manos muy frías y hermosas, pero a diferencia de las del hermano las suyas son fuertes, masculinas y de una enorme sinceridad.



No están acostumbrados a transnochar así que mostré los primeros indicios de marcharme. Siempre procuro no cansar, no saturar ni resultar incómodo... Javi, se retiró a estudiar a su habitación porque tiene un examen esta misma semana. Me resultó muy divertida la situación que se creó espontáneamente cuando Javi antes de marcharse quiso agradecerme la cena y la compañía pero no sabía si tenderme la mano, un abrazo. o....
.- Es que contigo no sé cómo hacer - dijo.
.- Haz lo que de verdad sientas sin pensarlo- sentenció su hermano.
.- Gracias, la cena ha estado de lujo y me lo he pasado genial.
Y con gesto torpe pero con mucho encanto me besó en la mejilla sonrojándose. Edu se partía de risa viendo el azoramiento de su hermano.
Cuando estaba ya en la puerta dispuesto a marcharme, Edu me rodeó con sus brazos y susurró al oído: "quiero entrar en calor contigo. Por favor, te pido sólo diez minutos más".
Me arrastró a su habitación y me arrojó en la cama de sábanas revueltas. No me dejó tiempo a reaccionar. Me besó con furia y comenzó a mordisquear mi cuello y pezones mientras nos desnudábamos apresuradamente. Sentí sus manos sobre mis nalgas en esa hendidura caliente que las separaba.
.- ¿Siempre estás tan caliente? es que hierves... - me preguntó.
.- Sí.
Le noté entrar un poco en calor pero sus manos aún estaban muy frías y sorprendentemente eso hacía que me relajase aún más. Justo lo que él deseaba.
.- Deja que yo sea quien tome el rumbo. Me excita verte con el corazón palpitando por el miedo, la sorpresa y la incertidumbre.
Le dejé hacer. Sentí como su polla tanteaba mi estrecho agujero intentando entrar furiosamente. También estaba fría a pesar de que el capullo lubricaba suficientemente. Me giró de espaldas y escuché como escupía en su mano y luego caer la saliva sobre mi ano. Me tapó la boca y tras varios intentos me penetró. Su verga helada me proporcionaba un delicioso placer nunca antes experimentado. Le noté próximo al orgasmo. Me cambió de posición y me introdujo la polla en la boca con la intención de descargar todo su esperma en ella.
Me sujetó fuertemente las mandíbulas con las manos y se corrió abundantemente. Le oí gozar con desesperación.
Un hilo de semen bajaba de las comisuras de mis labios...
.- Espera, no te limpies- dijo
Y rebuscando por la mesa de su escritorio encontró un tubito de vidrio vacío, de ésos que regalan como muestras de perfumes en establecimientos dedicados a ello, y me hizo introducir con la lengua y sus dedos restos de su esperma dentro del frasquito. Lo cerró y nos vestimos con urgencia y sin apenas decir nada.
De nuevo en la puerta, me besó con una ternura que se me hizo insoportable. Estuve cercano a los sollozos... pero él no me dejaba reaccionar, ni siquiera pensar. Observé como había atado un hilo de algodón al frasquito con su esperma en el interior y lo anudó alrededor de mi cuello como un amuleto.
.- Llévalo contigo toda esta semana hasta que nos volvamos a ver el lunes en el Mahamudra. Prométeme que me llevarás contigo.
.- Te juro que así lo haré y lo calentaré con mis manos.
.- Eres lo que estaba esperando hace tiempo. Mi hermano estará furioso de celos, pero quise ser el primero en penetrarte. Me apasiona el calor que transmites.
Me fuí rápido antes de que asomaran los fluídos y las lágrimas.

PDT: ¿setas disecadas? jajajjajaj algo falla aquí pero me hace gracia porque da la impresión de haberlas ido a comprar a un taxidermista. Pues no, las compro en el hiperOriente. Allí hay de todo incluso kimonos para asustar al amante cuando sólo te apetece ver una película de autor o...
para dejarlo aún con más ganas, nunca se sabe.
Las setas tienen su nombre, que conste. Pero si locuto el texto me atraganto de pedantería.



viernes, 10 de septiembre de 2010

UBICUIDAD

Pulsa y escucha



¿No sería justo que si los cuerpos no pueden llegar a tocarse tampoco pudieran hacerlo los pensamientos? ¿por qué demonios puedo pensarte con tanta facilidad cuando tu corporeidad se me niega tan sistemáticamente?




Fué una terrible fatalidad nuestro cruce de miradas, esa sonrisa que apuñala la carne hambrienta. Y ahora ¿qué hacemos? si te he inventado en la desolación de mi abandono, si te sueño tan a menudo es porque me siento capaz de crear una hermosa historia para ti y alojarte en ella. Pero.. ¿y tú? sigues mi rastro como un sonámbulo pero no sabes como dar el salto definitivo. ¿Tanto te cuesta aceptar mi ofrecimiento? Cuando acercamos el rostro a la rosa que expande sus pétalos para ofrecernos su secreto aroma ¿no cumplimos de este modo con una de las reglas más simples de la naturaleza? Entonces, ¿por qué negarnos a lo que nos tenía reservado el destino? Era inevitable nuestro encuentro. Estaba escrito.




De nada sirven las excusas. Frases del tipo "no es el momento oportuno" "qué pena no haberte conocido dos años atrás", etc... no son más que trampas y mentiras. Para mí cualquier momento es el oportuno y si algo o alguien no me convence, no jugueteo, me voy. La vida es un ciclo, no camina en línea recta de ahí que me regale estos apasionantes e inesperados encuentros. Una semilla puede dormir durante años olvidada bajo un puñado de tierra.. y una terrible coincidencia, una nube errante que descarga la bendita lluvia la hace germinar gloriosa y pura. ¿Quién es más joven en el tiempo? la nube fugitiva o la recién despierta?



- Me asustas un poco porque contigo tendré que descubrir un lenguaje nuevo. No tienes género ni número.. pero me gusta como hueles, como hablas y sonríes. Me das un morbo que te cagas porque sé que contigo voy a vivir algo intenso y diferente. No voy a desaprovechar la oportunidad.
- Tendrás que ser valiente.
- Mira guapo.. a mí me sobran huevos. Cuando quiero algo voy a por ello y no paro hasta conseguirlo. Y tú me molas.



Si tu valentía y entrega te hicieron llegar hasta mí, asomarte a mi interior e insuflarme ese pálpito de vida para nacer, para "existir" para ti.. ahora no te sorprendas de toda la pasión, entrega, belleza y creatividad con las que llenaré tu vida. Tu mirada despertó la oscura semilla que sabe mucho de ese silencio cálido y profundo de la tierra.



Ya es inevitable, lo sabemos. Haré pues de mi corazón una almohada para establecer entre tu cabeza y la mía un puente por el que circularán nuestros sueños. Todo aquello que no te atreviste a cumplir ni a realizar. Te llenaré de energía y estímulo.. te transformarás en alguien fuerte, hermoso y radiante. Sé como hacerlo, créeme. Sabré cómo escuchar esos rumores perturbadores de tu cuerpo: la saliva, la sangre, el semen y las lágrimas. Acertaré con la subida y bajada de mi mano en tu falo, el ritmo exacto y placentero de tu sexo. Las necesidades imperiosas de tu deseo y desahogo. Me gustaría saber qué pensamientos utilizar para despertar tu atención y acercarte a mi vida. Encontrar "la mirada definitiva" en la que quedásemos los dos atrapados como dos insectos libando de la miel de las palabras.